Retos logísticos en la industria de las frutas y verduras.

3 de agosto de 2020

La logística es uno de los mayores retos de cualquier empresa que distribuya cualquier objeto físico. En el caso de los productos perecederos como frutas y verduras es aún más difícil, ya que hay que respetar las condiciones de temperatura, luz y humedad, desde que el producto sale del campo hasta que llega a la mesa del consumidor.

 La aplicación de tecnologías como la Inteligencia Artificial, alimentada por la enorme cantidad de datos de patrones de consumo que generamos constantemente a través de nuestros teléfonos inteligentes, puede minimizar las cantidades de alimentos que se desperdician. Pero sin duda, el factor que más puede influir en la reducción del desperdicio de alimentos es la eficiencia y la coordinación de los procesos de producción y comercialización.

 Actualmente, la logística debe abordarse desde dos ángulos: la logística a gran escala y la entrega en el último kilómetro. Entendiendo la logística a gran escala como el transporte de la mercancía a la tienda o almacén, y la entrega en la última milla, en términos de transporte a la casa del consumidor.

 Como explicó Iñigo en el podcast de Consentio Talks de la semana pasada, las tecnologías que permiten aumentar el control de la logística a gran escala están cada vez más avanzadas y su coste está disminuyendo progresivamente. La información recogida por los sensores que acompañan al producto durante todo el trayecto, así como la transmisión de estos datos en tiempo real a la nube, permiten detectar cualquier anomalía que de otra forma hubiera dañado el producto.

 La red de logística alimentaria ha mostrado su fuerza durante todo el período de la pandemia, pero siempre hay matices que mejorar. Enrique Colilles, director general de Trops, afirma que no podemos depender exclusivamente del transporte por carretera, y que sería muy interesante desarrollar una red ferroviaria más eficiente, que dependa de menos personas.

 El segundo ángulo consiste en el reparto a domicilio. En los últimos años, la demanda de los consumidores está aumentando constantemente. Amazon ha elevado los estándares de la industria minorista, acostumbrando al cliente a recibir el pedido en 2 horas. Cuando hablamos de perecederos, la complejidad aumenta exponencialmente. Una mala predicción de la demanda puede causar que se desperdicien grandes cantidades de fruta. La estandarización del comercio electrónico está obligando a las empresas a llevar el producto a la puerta del consumidor. Un desafío que, si no se lleva a cabo de manera ineficiente, puede destruir los márgenes de venta y, por lo tanto, la empresa.  

 Como dijimos la semana pasada, sólo sobrevivirán los que mejor se adapten al nuevo entorno. El caso de Mercadona y el lanzamiento de su filial Mercadona Tech, dedicada exclusivamente al comercio electrónico, lo corrobora. No es un reto fácil que implica la digitalización de toda la cadena logística. Un baile perfectamente sincronizado entre los proveedores, transportistas, gerentes de almacén y los repartidores a domicilio . Una carrera contra reloj que comienza cuando se recoge el producto. De una manera muy breve , se podría desglosar en los siguientes pasos :

 -Gestión de catálogos y servicio al cliente.

-Proceso de compra, incluyendo la pasarela de pago.

-Aprovisionamiento de existencias, lo que requiere una estrecha relación con los proveedores.

-Preparación de los pedidos.

-Entrega al cliente, también conocida como entrega de última milla.

 

La industria de alimentos frescos se enfrenta a un gran desafío, ofrecer un producto de calidad no será suficiente . La experiencia del usuario al recibir un pedido también será un requisito esencial, en un escenario en el que las ventas en línea aumentan día a día. ¿Oportunidad o amenaza para su empresa?

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