Modernización de las cooperativas gracias a la tecnología RFID

15 de septiembre de 2020

Cada vez está más claro que las empresas que no digitalicen no podrán competir en mercados cada vez más competitivos.

En la actual pandemia, que está provocando procesos de transformación digital en muchas empresas de diferentes sectores, se está potenciando a las empresas para que sean más eficientes y, como consecuencia, acaba expulsando del mercado a las que no lo son tanto.

Por esta razón, hoy queremos escribir sobre una tecnología que ha estado en el mercado durante mucho tiempo y que el sector agroalimentario está recibiendo masivamente con gran satisfacción: La tecnología de radiofrecuencia.

¿Qué es la tecnología RFID o de radiofrecuencia?

La tecnología RFID está englobada dentro de las nuevas tecnologías de la Industria 4.0 (IoT), permitiendo la identificación unívoca de los productos, pudiendo interactuar con ellos de forma remota y en tiempo real, características que la hacen muy interesante para el sector agroalimentario, al permitir digitalizar todos los productos de la planta, ahorrar costes y tener una trazabilidad real.

Francisco Robredo, CEO de la empresa KiwandaFood, empresa especializada en tecnología RFID para empresas hortofrutícolas (www.kiwandafood.com), sugiere que "la tecnología RFID es una evolución del código de barras, que permite identificar pallets, cajas o cajas de forma sencilla, siendo la única tecnología que permite una fiabilidad en la precisión de los datos, y esto significa que se pueden obtener innumerables ventajas de forma sencilla.
Dirigir, por ejemplo, tener un stock en tiempo real, conocer la trazabilidad real de sus productos, reducir los residuos, evitar el recuento manual de inventarios, ..."

Así pues, la tecnología RFID puede contribuir a resolver uno de los principales problemas estratégicos de las cooperativas hortofrutícolas: la digitalización de su cadena de producción.

Reducción de residuos


El problema de los residuos es especialmente importante para las empresas hortofrutícolas, ya que casi la mitad de las frutas y verduras que se comercializan terminan en la basura a lo largo de la cadena de suministro. Obviamente, entran en juego numerosos factores, como los requisitos de calidad y apariencia del consumidor y el distribuidor, el tiempo, etc.


Pero las cooperativas pueden mejorar significativamente en la reducción de las pérdidas que tienen dentro de su planta. En Kiwanda Food por ejemplo, han podido comprobar en las implantaciones que han hecho que la mejora en la reducción de los residuos puede llegar hasta el 33%.

¿Cómo se reducen las pérdidas de frutas y verduras en una cooperativa? De una forma muy sencilla, al tener todo el inventario de frutas y hortalizas dentro de las instalaciones controlado en tiempo real, podemos automatizar ciertas operaciones que de otra forma serían imposibles, como por ejemplo, aplicar un sistema FIFO en tiempo real, que nos avisa de la fruta caducada que lleva más tiempo en nuestras instalaciones, avisa cuando se rompe la cadena de frío dentro de una cámara de conservación, o cuando el producto está en su punto óptimo de maduración.

Trazabilidad real

Una de las principales ventajas de la tecnología RFID frente a los sistemas tradicionales como el código de barras, es que permite tener una trazabilidad digitalizada. Poder conocer la trazabilidad hacia adelante y hacia atrás de los productos fabricados. Poder visualizar información como lotes, fechas, variedades, pesos, calibres y datos relacionados con el producto.


Podrá capturar información del campo y asociarla a la etiqueta RFID de cada paleta o caja, como las fechas de recolección, el campo y el trazado por coordenadas GPS, la tripulación y las condiciones de humedad, que son datos clave para proporcionar una verdadera trazabilidad.

La trazabilidad en las empresas de alimentos es obligatoria, pero el hecho de llevarla en un manual o por sistemas tradicionales, hace que las búsquedas no sean ágiles, sencillas y poco fiables; nos dijo Francisco Robredo.

La importancia, si es posible, es mayor en las empresas de frutas y hortalizas orgánicas, ya que el hecho de poder certificar que el producto proviene de un campo o parcela que cumple con las condiciones para ser considerado un producto orgánico, hace imprescindible que los aspectos relacionados con las auditorías o a nivel comercial ofrezcan esa confianza al cliente.

Ahorro de costos.

En definitiva, la introducción de la tecnología RFID permite un menor retorno de la inversión por año, con un claro y directo ahorro de costes. Para la empresa Kiwanda Food, las principales actividades en las que las cooperativas están teniendo claros ahorros de costos son:

- Eliminar los recuentos de inventario.
- Reducir los desechos de frutas y verduras.
- Preparación más rápida de los pedidos.
- Optimizar el espacio del almacén.
- Aumentar la rotación de productos en la cámara.

¡Gracias a Fernando!

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